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El diseño sin periferia

Hace no más de tres meses me uní a un famoso grupo de diseño en Facebook, noté con horror que, lo que para mí representaba la responsabilidad social de un diseñador, había sido consumida por aplicaciones y un diseño sin periferia. No hay nada próximo allí afuera de lo que fue alguna vez fue una profesión muchas veces igualada con el arte, no por su belleza, sino por su mensaje.

La palabra diseño proviene de ¨Designio¨ que a su vez significa ¨Dar signo¨, entendamos al signo como ¨algo¨ que está por una razón y tiene un objetivo. El objetivo del diseño es cultivar a la gente visualmente y generar un diálogo en su mente, tal como la del escritor, que es ofrecer otras perspectivas argumentales del mundo (de ficción o no), Freire clarifica en un sólo título la responsabilidad social de la educación para alcanzar la libertad.

Hoy día, cientos de aplicaciones con el efecto WOW! en sus entrañas han dejado de lado la importancia de la retórica y el mensaje, se ha perdido la identidad de casi todo en un mar de soluciones muy parecidas sin importar el nicho del que se trate. La creciente estandarización de los gráficos gracias a enormes bancos de soluciones prefabricadas, ha arrojado al mundo toneladas de diseñadores sietemesinos, muchos con técnicas envidiables, pero prematuros, no terminan de desarrollarse. En mis años de experiencia manejando equipos, de más de 30 personas, solo uno era un verdadero diseñador y con el tiempo se dedico al arte. Los demás dependían tanto de los clipart, o de los mockups, o templetes, o de la vil usurpación creativa, aunado a esto muchos comparten actitudes de ¨divas, ¨poses¨ y un esnobismo enfermo. Decía Bukowski que los estúpidos están llenos de confianza; los listos de dudas.

La estandarización terminará por acabar con el diseño (la web es buen ejemplo), y resultará en lo que hoy vivimos; ya no se trata del mensaje, el buen diseño, sino los alcances materiales para vitalizar lo que sea (véase el logo de Tesla, -si eres diseñador seguro te encontraste con esa solución más de una vez y la desechaste-). Internet es la nueva televisión desde una perspectiva masiva, más no pública. Y, lo que dictó alguna vez la caja idiota, hoy lo dicta el click que surge de tus dedos. La mayor parte de los diseñadores reconocidos están más cercanos a la ilustración y, generalmente, pertenecen al primer mundo, hay tan poco qué diseñar ¨from scratch¨ también debido a los nuevos Briefs, donde la ¨inspiración¨ es el camino por excelencia para el plagio: ¨Aviéntate un logo más o menos así o asa…¨, los requerimientos ya nos son intelectuales sino de tropicalización y en este ecosistema las ideas comienzan a sobrar.

He visto negocios exitosos crecer sin ayuda del diseño, una vez en la cima; resulta sólo un ornamento.

En un taller con Jonathan Barnbrook (Bowie, VW, Rolling Stones, Rihanna, etc…), acerca de sistemas de guerrilla y antipublicidad mencionó algo que me marcó para siempre: ¨Design is about your ideologies¨, en México muy probablemente se tache de inmediato como un error, pero se analiza de forma cuasi-filosófica en países desarrollados, pues es bastante complejo el binomio y sinceramente creo que nuevas generaciones serán incapaces de entenderlo, consumidos por un montón de marcas que les ofrece cierto estatus completamente falso, jamás, ni de soslayo, lo verán.

Cuando alguien me pregunta si estudiar diseño es buena opción, siempre respondo que no, pero que estudiar diseño y comunicación es un gran camino.

Entender la estética sólo como algo bello es una idea sembrada en las lagunas mentales del diseñador por parte del cliente, no sólo lo bello es estético ni hay sólo una categoría, diseño no es igual a buen gusto, el objetivo es comunicar (hacer un significado común), de nada sirve una foto de el colorido Ecatepec (emulando a la favelas brasileñas), si no reflejan la realidad, los oscuros pasillos, los rostros preocupados, las largas jornadas de trabajo. Bajo esta perspectiva, el diseño es muy capaz de mentir y los diseñadores aprenden a hacerlo.

Nuevas generaciones de diseñadores más débiles y más manejables, con un buen café del Starbucks a su lado, creyendo que adaptar es diseñar o que alardear es argumentar, tristemente, se están propagando como un virus. Probablemente sea parte de un ciclo donde el diseño muere y surge otra cosa, más allá del diseño. Hoy se ha quedado sin periferia, pareciera que hay que comportarse como imbécil para no ofender a lo establecido.

🙂

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